Mi Historia

Mi nombre es Karmen Aydee Leal, Networking desde hace 20 años, entré a este Negocio cuando aún estaba trabajando con el Estado en un cargo directivo.

 

Lo que me motivó a hacerlo fue hacer conciencia de que los ingresos que tenía en mi empleo solo me permitirían alcanzar mis sueños más pequeños y difícilmente lograría los realmente importantes para mí, a no ser que hiciera algo extraordinario que cambiara ese panorama.  

 

Así que tome la decisión de dedicar el tiempo que me quedaba libre entre mi empleo y mis labores de madre y esposa, mi Esposo estaba cesante pues le habían sacado de su empleo en el que estuvo por 22 años, sin ninguna esperanza más que esperar a cumplir su edad para recibir una pensión, pues a su edad era difícil sino imposible, obtener un nuevo empleo, además lo único que sabía hacer era lo que había hecho todos esos años, ser jefe en una entidad bancaria, con el agravante de que estaba con su salud muy deteriorada. Así que acordamos que él lo haría de tiempo completo.

 

Me comencé a levantar más temprano para adelantar mis obligaciones del hogar, mientras yo estaba en mi trabajo compartía de los beneficios de los productos en salud, belleza y la oportunidad económica que brindaba la Empresa con mis compañeros y personas que visitaban mi oficina, es decir con todo el que me quisiera escuchar.

 

Mi esposo hacía contactos durante el día, encontraba clientes y en las noches estábamos los dos de lleno compartiendo los beneficios de los productos a conocidos y referidos a quienes visitábamos en sus casas.

 

Los fines de semana viajábamos a pueblos y veredas de nuestro Departamento, llevando la oportunidad en salud, al comienzo en transporte público y luego en un campero que logramos comprar.

 

Ese carro fue una herramienta maravillosa pues nos permitía ser más eficientes, ya que lo llenábamos de productos y las ventas eran en el momento.

 

Muchas veces en el campo nos pagaron en especie, al trueque, recibíamos gallinas, huevos, quesos, frutas etc. ¡Luego debía llegar a la ciudad a vender todo lo recogido en especie entre los conocidos, pero nada de esto era motivo de preocupación, por el contrario, me divertía! ¡Muchas veces fuimos a la plaza de mercado y hacíamos compras pagando con productos! Lo que más nos impulsaba a seguir fue que nuestras finanzas comenzaron a mejor, nuestra salud y la salud de quienes les compartimos los productos también mejoraba y día a día los testimonios de salud crecían.

 

Ante las necesidades económicas, yo no había dado importancia a las dificultades en salud que padecía pero que menguaban mi capacidad productiva: sistema digestivo deteriorado por el estreñimiento y la gastritis crónica, jaquecas permanentes, piel manchada y disminución acelerada de mi visión, sistema renal complicado, hígado deteriorado, sistema hormonal descompensado, mejor dicho, era más fácil decir qué tenía bueno. Tomaba cada vez más medicamentos sin ver recuperación, pues el diagnóstico médico era “todo es crónico y no es reversible, acostúmbrese”

 

Hoy en día ni mi esposo ni yo tomamos medicamento alguno, mi piel fue recuperándose y siendo motivo de observación de quienes me conocían que no podían resistirse a preguntarme ¿qué estás haciendo que tu piel ha mejorado muchísimo y te ves super bien? En mi afán de eliminar las pecas con la que venía mi diseño original hice de todo desde formulas caseras hasta tratamientos dermatológicos, deteriorando cada vez más mi piel hasta llegar prácticamente a dejarla sin colágeno.

 

¡En este momento, a mis 59 años me siento feliz por haber recuperado su lozanía y disfruto mis pecas originales en mí!

A los 3 años de estar en el negocio, nos dimos cuenta que debíamos establecer un sistema que nos permitiera crecer más rápido y alcanzar nuevas metas y nuevos sueños, dejar de improvisar y convertirnos en verdaderos Empresarios, multiplicarnos a través de la formación de equipos y hacer que otras personas pudieran también usar esta herramienta para lograr sus sueños. Hasta ahora habíamos logrado mejorar nuestra salud y equilibrar nuestra finanza, pagar deudas… tener un respiro.

Ahora requeríamos capacitarnos más, instituir un calendario de actividades, una agenda, un Plan de acción que nos permitiera crear un equipo de personas que quisieran unirse a éste proyecto de cambiar vidas de manera positiva y la creación de un grupo de clientes a quienes pudiéramos atender en sus necesidades de nutrición y cuidado personal.

 

Nos apoyamos en los lineamientos establecidos por la Empresa, comenzamos a plasmar metas y acciones en Planes de 90 días, a crear nuestra CARTELERAS DE LOS SUEÑOS o mapa de los sueños, siempre bajo la bendición de Dios, creyendo en sus promesas y entregando a Él nuestros anhelos. Hemos visto desde entonces cómo se han ido cumpliendo uno a uno los deseos puestos allí y la rápida respuesta de Dios.

 

Por ejemplo, recuerdo haber recibido de su parte el regalo de un hermoso carro de alta gama del color y modelo que había pegado en mi cartelera, aún sin tener el presupuesto que requería para comprarlo, mi esposo que es economista, me decía que financieramente era imposible obtenerlo pero para Dios no hay imposibles y El aparejó todo, lo separé con doscientos mil pesos reunidos hasta con monedas y tres meses después lo estábamos recibiendo,  jamás fue una carga el tenerlo, nunca falto el dinero para su mantenimiento, ni para el combustible o el pago de los impuestos, por el contrario fue una gran bendición poderlo disfrutar con nuestra familia, fue una herramienta importante también para realizar nuestro trabajo y un lujo poder abrir la cajuela llena de producto para entregar!

Hoy somos “Oro Elite” que es uno de los altos rangos de la compañía, contamos en nuestro equipo con algunos miembros de mi familia y más de 50 personas en la organización que hacen el negocio.

 

Generamos ingresos mensuales de 13 millones de pesos colombianos, cerca de 4.500 dólares.

Seguimos un sistema que nos ha permitido llegar hasta aquí, acompañado de disciplina, constancia, fidelidad a nuestra Empresa, pero sobre todo de fidelidad a nuestros sueños, y al slogan de nuestra Empresa: “SOMOS GENTE QUE CUIDA A LA GENTE”

Iniciamos una nueva etapa, queremos aumentar los ingresos mensuales a 100 millones. Estoy buscando mujeres comprometidas que también quieran éstos ingresos, que las guíe y le trasmita todos mis conocimientos al mejor estilo de este siglo; es decir; usando todos los recursos que nos ofrece internet y las redes sociales para alcanzarlo, cumpliendo así una última meta antes de retirarme y es dejar mi legado, trascender, devolver de lo que Dios me ha dado, enseñando a otros el camino.